Por: Juan Fco. De la Rosa


La gobernanza de Danilo Medina, mandó guardias y policías en diferentes oportunidades, a ocupar el territorio nacional, buscando con ello bajar los niveles de violencias que se producían en campos y ciudades. Luis Abinader y el PRM están cosechando faltas heredadas, pero este gobierno igual que los anteriores no trabaja para llevar una paz duradera en los sectores carenciados. Hasta que no haya una política de Estado que reduzca las diferencias entre los que todos lo pueden y aquellos marginados, sin perspectivas, auxiliados con tarjetitas, no habrá solución posible.
El Estado tiene que invertir en la gente, el “mejor país para vivir es donde no hay una gran riqueza, ni una gran pobreza”. Este gobierno de Luis, gastó mucho dinero en asesoría internacional, dizque para mejorar la PN: Fracasó, para atenuar la violencia hay que llevar soluciones, bienestar a la gente.
Leonel, Danilo y Luis saben eso mejor que cualquiera, los tres tuvieron en su entorno los mejores sociólogos del país.
Manuel María tiene razón, cuando enarbola la bandera de los Derechos Humanos, que ha soportado en sus manos, con firmeza en los últimos cuarenta años. Matando muchachos, que el propio Estado impulsó para que se integren a la delincuencia, sólo traerá dolor y frustración, al final vamos a tener el mismo problema, la fábrica de delincuentes no se detiene, vayamos por los jóvenes que no estudian ni trabajan, esos que están en las esquina atracando a los estudiantes, mujeres que trabajan y deben salir en las primeras horas de la mañana a cumplir con su jornada laboral.
Algo hay que hacer para frenar de golpe la inseguridad en las calles, la policía nacional tiene una función preventiva, que no cumple. Coincidimos con todos/as los que creen que hay que sacar a los delincuentes de las calles, mi temor está con la aplicación del “Código 29”, porque pueden caer inocentes. Contrario a Manuel María Mercedes, defendemos que el Estado habilite la última pena, y que no sólo veamos sucumbir a los abusados, también deben perecer ladrones de fondos públicos, estos últimos hacen más daños que estos “chivitos harto de jobo”.
María Mercedes es un Quijote, igual que su coterraneo Olivorio Mateo, no cobra por lo que hace, pero hay quienes consideran que èl es administrador de la fabrica de delincuentes que genera la sociedad dominicana, creen que proteje el monstruo, incluyendo al bien valorado Sanjuanero Jhonny Vásquez, todos combaten consecuencias, y silencian las causas de esa criminalidad que nos arropa.