“La seguridad no puede estar disociada del desarrollo. Debemos acompañar nuestros esfuerzos de estabilización para un cambio de paradigma: pasar de la ayuda a la inversión”, señaló Forbin en su intervención como jefa de la delegación haitiana en la 56 Asamblea General de la OEA, que se celebra en Panamá.

“Invertir en la educación, el emprendimiento, el empleo, las infraestructuras, ofrecer perspectivas reales a los jóvenes, mujeres y niñas es uno de los medios más eficaces de luchar contra la violencia, la migración forzada y la exclusión”, añadió.
En ese sentido, llamó a los Estados de la región a reforzar su cooperación para luchar más eficazmente contra las redes criminales transnacionales, el tráfico de armas, el tráfico de estupefacientes, el blanqueo de capitales y otras actividades ilícitas que “alimentan la inseguridad y la inestabilidad” de las sociedades americanas, particularmente en Haití.
Para la ministra, la seguridad de su país no es solo un reto nacional, también afecta a la estabilidad de todo el hemisferio occidental; por ello, pidió a la región “pasar de la gestión de la crisis a la estabilización, de la coordinación formal al impacto real, de los compromisos a los resultados para el pueblo haitiano”.
“Haití no pide que actuemos en su lugar, sino que actuemos junto a ella, respetando su soberanía, sus prioridades nacionales y la responsabilidad compartida que nos une como pueblos de las Américas”, indicó.