
Santo Domingo.- Altagracia, nombre ficticio utilizado para proteger su identidad, ingresó al Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Mujeres el 12 de octubre de 2018.
Tras cometer “un error”, fue condenada a 20 años de cárcel, pena que luego fue reducida a 15 años en una corte de apelación. Sin embargo, tras los muros del penal, su vida dio un giro inesperado, logró cumplir su sueño de infancia de convertirse en modelo y diseñadora de accesorios en el Fashion Week República Dominicana.
Cuando era niña, Altagracia anhelaba modelar, pero la falta de recursos de sus padres le impidió desarrollarse. El destino, de forma paradójica, le reservó esa oportunidad dentro del recinto penitenciario, desde donde participó en el prestigioso evento de moda y, posteriormente, en la Feria Internacional de Arte Contemporáneo (FIACI).
“Cuando fui por primera vez al Fashion Week, me encantó porque participé como diseñadora de accesorios. Me pusieron bella, me tiraron muchas fotos y me gustó mucho esa experiencia. Después fuimos invitadas a FIACI; nosotros trabajamos con la bisutería y se usó mucho”, relató con entusiasmo.
Metamorfosis
Antes de caer presa, la vida de Altagracia era “demasiado agitada” y carecía de tiempo para superarse. Al ingresar al centro de corrección sólo había cursado el primer año del bachillerato.
En recinto concluyó la secundaria y, a la fecha, acumula un aproximado de 60 cursos técnicos impartidos por el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep).
Su formación incluye desde bordado a mano, el primer curso que realizó hasta hortalizas y recursos naturales, emprendimiento, cocina doméstica, elaboración de bocadillos, cocina de primera, pantrista (comida fría), costura, lencería para el hogar, confección de carteras y mochilas, contabilidad, belleza, arreglos en globos, floristería y decoración navideña. Asimismo, domina la bisutería básica, avanzada y artesanal.
“Yo nunca pensé que iba a realizar esos cursos… He logrado que mi vida cambie y he aprendido muchas cosas y valores. En este proceso he hecho tantas cosas que jamás imaginé que lograría. Me siento contenta porque he alcanzado muchas metas”, afirmó.
Vocación de servicio
Altagracia, quien es madre de tres jóvenes de 25, 23 y 16 años, y ya cuenta con nietos, se encuentra actualmente en proceso de inscripción universitaria para estudiar Psicología Industrial.
Su inclinación por esta rama nació tras participar en las charlas sobre manejo del temperamento, emociones y las “diez habilidades para la vida” impartidas por el Consejo Nacional de la Niñez y la Adolescencia (Conani), bajo programas como Dominicana se Transforma y sus mesas redondas.
Esta formación ya la aplica en el penal ayudando a sus compañeras en momentos de crisis. “Trato de que se calmen, de que estén tranquilas y se sientan bien”, explicó.
Además, trabaja en el área de enfermería del recinto cuidando a un bebé, una labor que realiza como “interna destino” y que le genera un profundo alivio emocional.
Inició siendo interna destino a poco tiempo de entrar al Centro Correccional y Rehabilitacion Najayo, en el área de la cocina, luego pasó al de almacén y después pase a otras.
“Me siento bien atendiendo niños porque cuando entré a la cárcel tuve que dejar a mis hijos pequeños. Como no pude pasar ese tiempo con ellos, estar con los bebés en la enfermería me llena, me hace sentir bien y les dedico mi tiempo”, confesó, tras expresar que sus hijos han sido cuidados por su madre durante todo este proceso.
Destacó que ella ha sido su mayor apoyo, ya que nunca ha dejado de visitarla y también procura que sus hijos la acompañen.
“Mi madre nunca ha dejado de visitarme, ni mis hijos mayores. Siempre vienen, y por ellos me estoy desarrollando”, expresó.
Buscará la condicional y emprender
Tras cumplir más de la mitad de la condena de 15 años de prisión que cumple en el Centro Correccional y Rehabilitación de Najayo Mujeres, San Cristóbal, buscará su libertad condicional.
Interna de cárcel de Najayo cumple su sueño de modelo y diseñadora
Se ve trabajando con las herramientas que ha adquirido.
Así lo expreso Altagracia tras revelar que en los próximos meses solicitará la libertad condicional para reintegrarse a la sociedad y reunirse con sus hijos y nietos. Al salir, dijo que desea convertirse en empresaria de la moda artesanal.
“Cuando logre obtener mi libertad, deseo emprender un negocio porque me encanta. Yo vivo la bisutería, me fascina. Me gustaría tener un negocio para desarrollarme más y poder llevar mis productos a otras tiendas para que puedan venderlos”, dijo, proyectando el que ahora es su mayor sueño fuera de las rejas.
Ocupacional
—1— Cuido
En el centro, Altagracia dijo también que tiene a su cargo a las compañeras embarazadas.
—2— Deportes
Además de estudiar y los cursos técnicos, realizan deportes como voleibol, ajedrez y otros.
—3— Otro
Un grupo de sus compañeras participan en el baile batón ballet y en varios programas.