
WASHINGTON.– La Corte Suprema de Estados Unidos, de mayoría conservadora, volvió a levantar este martes, hasta nuevo aviso, los límites a las expulsiones de inmigrantes en situación irregular hacia terceros países.
En contra de la opinión de los tres jueces progresistas, de un total de nueve magistrados, la Corte dio curso a un recurso del Gobierno del presidente Donald Trump que solicitaba suspender una decisión de tribunales inferiores. El alto tribunal examinará el fondo del caso en diciembre.
El Gobierno impugna la decisión dictada en febrero por un juez federal de Boston, quien consideró que las personas afectadas por una expulsión hacia un país distinto del suyo debían poder alegar el riesgo de ser víctimas de persecución o tortura en un destino diferente.
Esa decisión había sido confirmada por un tribunal de apelaciones el 18 de septiembre, antes de que la Administración Trump recurriera de urgencia a la Corte Suprema para pedir su suspensión, al menos provisional.
El asesor jurídico del Ejecutivo, John Sauer, había invocado «problemas logísticos importantes» provocados por el fallo de primera instancia, que habría obligado al Departamento de Seguridad Interior a cancelar un vuelo con destino a tres países distintos que transportaba a 70 extranjeros condenados penalmente.
Sauer argumentó que las deportaciones hacia terceros países son una «herramienta esencial» para expulsar a ciertos extranjeros, incluidos algunos de «los peores delincuentes extranjeros».