
MOSCÚ/KIEV, 17 may (EFE).- Moscú vivió en las últimas horas uno de los mayores ataques con drones ucranianos desde el inicio de la guerra, en una ofensiva que dejó al menos tres muertos y 16 heridos en la capital rusa y sus alrededores, mientras Kiev defendió la operación como una medida de presión para poner fin al conflicto.
Según las autoridades rusas, más de 120 drones fueron lanzados contra territorio ruso en apenas 24 horas, de los cuales más de 80 tuvieron como objetivo Moscú este domingo. Aunque la defensa antiaérea interceptó la mayoría, varios aparatos impactaron en zonas residenciales e infraestructuras estratégicas.
El gobernador de la región de Moscú, Andréi Vorobiov, confirmó la muerte de una mujer en Jimki tras el impacto de un dron contra una vivienda, mientras que otras dos personas fallecieron en Pogorelki al caer restos de un aparato sobre una construcción. Además, se registraron daños en edificaciones de Krasnogorsk, Istra y Naro-Fominsk, donde una vivienda se incendió.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, informó que doce personas resultaron heridas cerca de la refinería de Moscú, uno de los objetivos alcanzados.
Desde Kiev, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, justificó la ofensiva y afirmó que las operaciones buscan obligar a Rusia a detener la guerra. “Nuestras respuestas a la prolongación de la guerra por Rusia están completamente justificadas”, señaló en redes sociales, calificando los bombardeos como “sanciones de largo alcance”.
El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) confirmó que entre los objetivos atacados estuvieron la refinería de Moscú operada por Gazprom, estaciones de bombeo de petróleo y la empresa Angstrem, fabricante de semiconductores con uso militar.
En respuesta, Rusia lanzó una nueva oleada de ataques aéreos contra Ucrania. La Fuerza Aérea ucraniana reportó el lanzamiento de 287 drones rusos durante la noche, de los cuales 279 fueron neutralizados.
Las autoridades rusas suspendieron temporalmente operaciones en los principales aeropuertos de Moscú, incluido Sheremétievo, tras la caída de restos de drones interceptados cerca de las terminales.
El Ministerio de Defensa ruso aseguró que en total fueron derribados 556 drones ucranianos sobre distintas regiones del país, Crimea y zonas del mar Negro y Azov, en lo que calificó como una de las mayores escaladas aéreas del conflicto en los últimos meses.