
SANTO DOMINGO.- El presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), vicealmirante José M. Cabrera Ulloa, recibió la visita del contralmirante Jeffrey K. Randall, comandante del Comando de Preparación de la Fuerza de la Guardia Costera de los Estados Unidos (JIATFS).
El encuentro, en el que también participó el director del Departamento Nacional de Investigaciones (DNI), Luis Soto, tuvo como objetivo principal la consolidación de los mecanismos de intercambio de información en tiempo real para enfrentar el crimen organizado transnacional en la región del Caribe.
Durante la reunión, las autoridades abordaron nuevas estrategias conjuntas diseñadas para incrementar la capacidad operativa y de interdicción marítima. Estas acciones buscan optimizar la desarticulación de estructuras dedicadas al tráfico de sustancias ilícitas mediante una mayor integración de los sistemas de inteligencia compartida. El contralmirante Randall destacó la labor del Gobierno dominicano en la lucha contra el narcotráfico y reafirmó el apoyo de los Estados Unidos para mantener la estabilidad regional frente a estas amenazas comunes.
Un punto relevante del encuentro fue el reconocimiento formal a la República Dominicana por su participación activa en operaciones internacionales que han resultado en la incautación de un millón de libras de cocaína. Como parte de este reconocimiento, el oficial estadounidense hizo entrega de una moneda conmemorativa al vicealmirante Cabrera Ulloa, certificando la efectividad de las fuerzas dominicanas en las labores de interdicción y el liderazgo alcanzado por el país en la cooperación antinarcóticos.
Por su parte, el titular de la DNCD subrayó que el fortalecimiento de la cooperación internacional ha permitido obtener resultados sin precedentes en la interceptación de cargamentos y el desmantelamiento de redes criminales. La institución reiteró que el despliegue de operativos conjuntos y el uso de inteligencia compartida son pilares fundamentales para elevar la seguridad en las rutas marítimas del Caribe, respondiendo de manera ágil a los desafíos que impone la criminalidad organizada.
Estas coordinaciones forman parte de un impulso sostenido en la agenda de seguridad bilateral, con un énfasis particular en la vigilancia de las aguas territoriales y el flujo de datos estratégicos entre las agencias de ambos países. El encuentro concluyó con el compromiso de ambas delegaciones de continuar profundizando los lazos técnicos y operativos para neutralizar las operaciones de narcotráfico en la zona.