
Agencias.- Ocho miembros de la pandilla Barrio 18 fueron condenados este miércoles en El Salvador a penas que alcanzan hasta los 397 años de cárcel, tras ser hallados culpables de homicidios y otros delitos cometidos entre 2021 y 2022.
Las penas más altas recayeron sobre cuatro cabecillas: Pedro Melara Romero, condenado a 397 años, seguido de Wilfredo Mancía con 180, Esmeralda Beatriz Mendoza con 115, y Jaqueline Flores con 100. El resto de los implicados recibió condenas que oscilan entre 74 y 89 años de prisión, según la instancia judicial.
Además de homicidio, los pandilleros enfrentaron cargos por privación de libertad y extorsión contra comerciantes informales, pequeños empresarios y otras víctimas, a quienes exigían pagos a cambio de no atentar contra sus vidas. Las autoridades sostienen que estos hechos forman parte de la estructura delictiva que operaba en distintos puntos del país.
Las condenas se producen en el marco de la “guerra” contra las pandillas impulsada por el presidente Nayib Bukele bajo un régimen de excepción, que permite detenciones sin orden judicial. Aunque el Gobierno defiende que la medida ha reducido la violencia, organizaciones humanitarias han denunciado abusos y detenciones arbitrarias.
Según cifras oficiales, desde la implementación del régimen se han capturado 90.200 presuntos pandilleros, aunque cerca de 8.000 fueron liberados tras descartarse vínculos delictivos. Paralelamente, el país registra una reducción significativa en los homicidios, según datos gubernamentales.
Bukele compartió este miércoles un video en su cuenta de X, en el que afirmó: “En El Salvador priorizamos la seguridad de nuestros ciudadanos honestos sobre la comodidad de los criminales”, defendiendo su estrategia de seguridad como un mecanismo para “liberar a millones” de salvadoreños del control de las pandillas.