
Agencias.- Más de la mitad de la población de Haití, un 54,2 %, vive en situación de privación grave de alimentos, un aumento de seis puntos y medio respecto a 2006, según señaló el economista jefe de la FAO, el peruano Máximo Torero.
El experto advirtió que todos los indicadores en Haití se han deteriorado de forma alarmante, debido principalmente al conflicto interno y a una economía totalmente inestable, lo que impide que el país avance hacia una recuperación sostenible.
Torero afirmó que se trata de un problema político y que la prioridad debe ser resolver la crisis de seguridad, para luego fortalecer las políticas macroeconómicas. La FAO, mientras tanto, trabaja en las zonas rurales con provisión de semillas y fertilizantes para incrementar la producción agrícola y mejorar el acceso a los alimentos.
El funcionario resaltó que Haití tiene tierras fértiles y productores agrícolas capaces, pero aclaró que la ayuda externa solo puede reducir el impacto del hambre, no eliminarlo por completo.
Otro factor que agrava la crisis es el alto costo de la dieta saludable en el Caribe, la más cara del mundo con un promedio de 5,40 dólares diarios per cápita. Torero explicó que el 50,7 % de la población de la región no puede acceder a una dieta diversa y nutritiva, debido a que el Caribe depende de importaciones y ha sido golpeado por la pandemia y la inestabilidad del turismo.
A pesar de ese panorama, Torero destacó que América Latina y el Caribe, especialmente Sudamérica, tienen condiciones para acercarse a la meta del “Hambre Cero” en 2030, y citó como ejemplo la mejoría en República Dominicana, donde el índice de subalimentación cayó al 3,6 % en 2025.

El informe SOFI 2025, sin embargo, señala que la región africana continúa en retroceso, ya que el hambre afecta al 20,2 % de su población, en contraste con el 6,7 % de Asia y el 5,1 % de América Latina y el Caribe. Torero estimó que para 2030 habrá 530 millones de personas en situación de hambre y que el 60 % de ellas estarán en África.
El directivo de la FAO explicó que los conflictos, el cambio climático, la vulnerabilidad económica y la deuda externa son las principales causas de la crisis alimentaria en el continente africano, que además enfrenta un fuerte encarecimiento de las importaciones y una caída en la capacidad de compra.
Aun así, la FAO considera que África tiene potencial para revertir la tendencia si logra aprovechar sus recursos internos, aunque el desafío es enorme.