Su vida ha sido testimonio de servicio, de valentía silenciosa y de amor por la patria, supo comandar con firmeza, actuar con justicia y representar con honor el uniforme que vistió con orgullo en cada etapa de su carrera.

Como Ex-Secretario de las Fuerzas Armadas y la PN, como Ex-Jefe de Estado Mayor de nuestra gloriosa Fuerza Aérea, dejó huellas imborrables en la historia militar de la nación, su legado no está escrito solo en documentos o medallas, sino en la formación de hombres y mujeres que, inspirados por su ejemplo, aprendieron que el verdadero liderazgo nace del sacrificio, la disciplina y la lealtad, que no solo el talento te lleva a ser exitoso, sino el trabajo continuo y la perseverancia.
Hoy, desde su lecho de batalla final, nos deja el valor de la entereza y aunque el cuerpo se debilite, se valla físicamente, su nombre y su historia vivirán firmes en los anales de nuestras Fuerzas Armadas.
Gracias, General.
Gracias por su vida entregada.
Gracias por enseñarnos que el deber no termina con el rango, sino con el último aliento.
¡Honor a quien honor merece!
¡Dios y la patria le reciben con los brazos abiertos donde quiera que este!
Tte Cor Corcino Martínez Jonatan FARD