
Nueva York.-Millones de ciudadanos enfrentan condiciones sofocantes de humedad debido a un sistema de domo de calor que se intensifica en el noreste del país. Los pronósticos meteorológicos prevén que las temperaturas superen los 38 ºC en ciudades densamente pobladas como Nueva York, Filadelfia, Boston y Washington, con sensaciones térmicas peligrosas para la población.
La ola de calor que comenzó en el Medio Oeste de Estados Unidos mantiene en alerta a las principales metrópolis debido al riesgo que representa para las actividades al aire libre. El Servicio Meteorológico Nacional informó que las condiciones inusuales persistirán durante el sábado, afectando las celebraciones del 250 aniversario del país y la movilización de personas.
Los meteorólogos advirtieron que la sensación térmica en la región del Atlántico Medio podría alcanzar los 46 °C durante el día. La falta de alivio térmico nocturno agrava la situación, ya que se proyecta que las temperaturas mínimas en el noreste no descenderán de los 27 ºC en las próximas jornadas.
El fenómeno climático coincide además con el desarrollo de una serie de partidos de la Copa del Mundo y eventos masivos en espacios públicos. Ante este escenario, los organismos oficiales instaron a la ciudadanía a mantener una hidratación adecuada y contar con sistemas de refrigeración eficaces para evitar golpes de calor.
En Washington, la sensación térmica cerca de la Casa Blanca alcanzó los 43 °C al mediodía del jueves, obligando a trabajadores informales y transeúntes a resguardarse. Los ciudadanos reportaron altos niveles de humedad y dificultades para realizar labores cotidianas expuestos al sol, coincidiendo en la recomendación de evitar salir a la vía pública.
Nueva York registró una temperatura de 38 °C en Central Park con una sensación térmica de 41 °C, un registro inédito desde julio de 2012. En otras zonas de la urbe el termómetro marcó 40 °C, estableciendo un nuevo récord histórico de temperatura para un 2 de julio.
Por su parte, la ciudad de Boston reportó un nuevo récord diario al alcanzar los 37 °C en horas de la tarde de este jueves. Las autoridades locales activaron protocolos de emergencia ante el incremento sostenido del calor en toda la región de Nueva Inglaterra.
Para mitigar los efectos del clima, el gobierno municipal de Boston habilitó cientos de edificios públicos como centros de refrigeración y extendió el horario de las piscinas comunitarias. Asimismo, las autoridades desplegaron brigadas de voluntarios para asistir a residentes vulnerables e instalaron estaciones urbanas de enfriamiento con ventiladores de nebulización.
En el Medio Oeste, la ciudad de Chicago emitió alertas ante la posibilidad de que la alta demanda de energía provoque fallas o interrupciones en el suministro. La empresa distribuidora ComEd exhortó a la población a moderar el uso de electrodomésticos de alto consumo y retrasar la carga de vehículos eléctricos hasta la noche.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, informó a través de sus canales oficiales que la infraestructura eléctrica local trabaja a su máxima capacidad operativa. El funcionario recomendó regular los termostatos de los aires acondicionados a 25 °C, una propuesta regulatoria que generó diversas reacciones entre los usuarios en redes sociales.
Mamdani advirtió el miércoles que la metrópoli podría enfrentar el evento climático más extremo registrado en la última década. La gobernadora del estado, Kathy Hochul, respaldó el llamado de alerta y confirmó en la plataforma X que la red de energía estatal se encuentra sometida a una fuerte presión.
La comunidad científica vincula directamente el incremento en la frecuencia, duración e intensidad de estas olas de calor con los efectos globales del cambio climático. Fenómenos similares de canícula extrema han afectado recientemente a diversas naciones del continente europeo, alterando los patrones climáticos habituales.
Los datos climáticos demuestran que las temperaturas medias globales de la superficie terrestre aumentaron aproximadamente 1.4 ºC en comparación con los niveles preindustriales. Los especialistas reiteran que este calentamiento global es impulsado por la actividad humana, principalmente a través de la quema constante de combustibles fósiles.
Los fenómeno actual responde a una configuración meteorológica conocida como domo de calor, caracterizada por sistemas de alta presión que atrapan el aire cálido en la superficie. Esta condición impide la circulación de masas frías y prolonga de manera artificial las temperaturas extremas en el suelo.
La emergencia climática se extendió también hacia el norte de la frontera, afectando a ciudades de Canadá donde se pronosticaron hasta 34 °C para este jueves. Debido al índice de calor y la humedad extrema, las autoridades de Toronto cancelaron eventos públicos masivos programados para la transmisión de partidos de fútbol.