Santo Domingo, República Dominicana. 29 de junio de 2026. – El presidente de la Federación Nacional de Transporte La Nueva Opción (Fenatrano), Juan Hubieres, exigió hoy una rebaja en los precios de los combustibles, tras el desplome del costo del barril de petróleo registrado durante las últimas tres semanas en los mercados internacionales.

Hubieres calificó de abusivo el costo de todos los combustibles, en especial el Gas Licuado de Petróleo (GLP), que, según afirmó, mantiene un sobrecosto de RD$37 por galón.
Sostuvo que el presidente de la República debería realizar un verdadero acto de cambio, colocándose en el corazón del pueblo al reducir el precio del GLP. Indicó que esa medida sería respaldada por toda la población y, en especial, por las amas de casa, si el galón se coloca en RD$101, que, a su juicio, es el precio que debería tener actualmente.
Añadió que el precio de las gasolinas tampoco se justifica, debido a que el barril de petróleo se cotiza actualmente alrededor de los 70 dólares en el mercado internacional.
“La política de congelar los precios de los combustibles por tres meses es abusiva y no se justifica con la realidad del mercado internacional”, puntualizó.
Asimismo, reiteró la necesidad de establecer un régimen de pensiones para los choferes mayores de 60 años y en estado de enfermedad, además de otorgar el Bono Gas a los transportistas que ofrecen servicio en vehículos que utilizan GLP y gasolina.
Recordó que los transportistas llevan alrededor de 20 años reclamando el pago de más de RD$150 millones que el Estado les adeuda por concepto del corredor Máximo Gómez. Señaló que el hoy presidente Luis Abinader les prometió, durante una reunión con los choferes cuando era candidato presidencial, que daría solución a ese problema en caso de ganar las elecciones, compromiso que, según dijo, aún continúa pendiente.
Durante las últimas semanas, el precio internacional del petróleo ha registrado una tendencia a la baja como consecuencia de la disminución de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, el aumento de la producción por parte de importantes países exportadores y las expectativas de una menor demanda mundial de crudo. Este comportamiento ha llevado el barril a situarse alrededor de los 70 dólares, nivel que, según diversos analistas del mercado energético, reduce la presión sobre los costos de importación de los combustibles y abre espacio para ajustes a la baja en los precios internos de los países importadores, como República Dominicana