
Santo Domingo.– El titular de la Secretaría de Agua Potable y Saneamiento del partido Fuerza del Pueblo (FP), Hamlet Otáñez, afirmó que en la República Dominicana millones de familias viven una grave crisis de abastecimiento de agua potable, al revelar que los hogares conectados a las redes públicas pasan en promedio 192 días al año sin recibir agua por tubería.
Otáñez explicó que en 2025 alrededor de 2.66 millones de hogares formalmente conectados a los sistemas operados por INAPA, la CAASD y las corporaciones provinciales experimentaron interrupciones tan prolongadas e intermitentes que el suministro por tubería estuvo ausente durante más de la mitad del año. De acuerdo con los levantamientos realizados por la Secretaría, esta situación equivale a 33.5 millones de hogares-hora sin servicio de agua potable cada día, lo que refleja la magnitud de la crisis que enfrentan las familias dominicanas.
El dirigente político sostuvo que estas cifras contradicen el panorama presentado por el presidente Luis Abinader durante su discurso de rendición de cuentas, en el cual el Gobierno aseguró que el país avanza hacia una transformación histórica del sector hídrico y que medio millón de personas adicionales han sido incorporadas al acceso al agua potable.
Otáñez indicó que los hallazgos levantados por la Secretaría de Agua Potable y Saneamiento muestran una realidad distinta, caracterizada por tandas prolongadas, baja presión, interrupciones recurrentes del servicio y agua que en muchos casos llega en condiciones inadecuadas para el consumo humano.
“Una cosa es exhibir cifras de cobertura en los informes oficiales y otra muy distinta es garantizar que el agua llegue de forma continua y segura a los hogares. En el país se ha querido confundir conexión con servicio real”, expresó.
El informe presentado por la Secretaría identifica 211 hallazgos de escasez, racionamiento, baja presión o interrupción del servicio en las 31 provincias y el Distrito Nacional, lo que evidencia que la problemática del agua potable no se limita a comunidades específicas, sino que se ha convertido en una situación de alcance nacional.
Otáñez señaló que los levantamientos abarcan localidades del Gran Santo Domingo, Santiago y San Cristóbal, así como provincias como Puerto Plata, Monte Plata, Elías Piña, El Seibo, Hermanas Mirabal, Monseñor Nouel, Monte Cristi, San José de Ocoa, Peravia, La Romana, Pedernales, Independencia y Valverde, entre otras.
El dirigente explicó que en varios de esos territorios se documentaron hogares que pasan entre siete y quince días sin recibir agua por la red pública, además de casos en los que el suministro llega turbio, con mal olor o con niveles de presión insuficientes para su uso cotidiano.
Durante su exposición, Otáñez también mencionó ejemplos concretos que, según indicó, reflejan la brecha entre el discurso oficial y la experiencia de las comunidades.
Citó el caso de Haina, donde un acueducto presentado por el Gobierno en 2023 como solución definitiva no ha logrado resolver el problema de abastecimiento en varios sectores, que continúan dependiendo de camiones cisterna y enfrentando interrupciones frecuentes del servicio.
Asimismo, señaló que en Santiago los levantamientos identificaron un deterioro del servicio asociado a deficiencias de gestión en el sistema de CORAASAN, incluyendo reducción del gasto en operación y mantenimiento, retroceso en la micromedición y altos niveles de agua no contabilizada.
Otáñez también hizo referencia a denuncias registradas en Villa Faro, donde residentes reportaron agua turbia y maloliente, así como a situaciones reportadas en Ciudad Juan Bosch relacionadas con reboses de aguas residuales y problemas en el sistema de saneamiento.
El titular de la Secretaría afirmó que incluso obras presentadas recientemente por el Gobierno han sido objeto de cuestionamientos por parte de las comunidades. En Navarrete, indicó, residentes protestaron por falta de agua pocos días después de la inauguración de un nuevo acueducto, mientras que en Monción surgieron denuncias de que el servicio no estaba llegando con normalidad a los hogares pese a los anuncios oficiales.
Otáñez advirtió además sobre el deterioro de tanques de almacenamiento en distintas provincias, señalando que varios presentan filtraciones, corrosión o fallas estructurales, lo que agrava la vulnerabilidad del sistema y puede representar riesgos para la seguridad de las comunidades.
El dirigente explicó que la crisis del sector no se limita a la cantidad de agua disponible, sino que también involucra problemas de calidad del suministro y fallas en los sistemas de saneamiento, que en algunos lugares han generado reboses de aguas residuales y situaciones que afectan la salud pública.
A esto se suma, agregó, la vulnerabilidad del sistema frente a eventos climáticos. Otáñez indicó que fenómenos como la tormenta Melissa provocaron la salida de servicio de decenas de acueductos en distintas provincias, mientras que episodios de alta turbidez y reducción de caudales han afectado de manera recurrente el funcionamiento del Acueducto Múltiple del Suroeste.
El dirigente también cuestionó la intención de la CAASD de impulsar un aumento de tarifas en el Gran Santo Domingo en medio de denuncias persistentes de interrupciones del servicio.
“Resulta inaceptable plantear incrementos tarifarios cuando todavía existen sectores que reciben agua de forma irregular o prácticamente inexistente”, sostuvo.
Otáñez agregó que el sistema presenta además debilidades estructurales en materia de sostenibilidad financiera, ya que en instituciones como el INAPA los ingresos por prestación de servicios apenas cubren una parte de los costos operativos.
Ante este panorama, el titular de la Secretaría de Agua Potable y Saneamiento de la Fuerza del Pueblo afirmó que el país enfrenta una crisis estructural en el sistema de agua potable y saneamiento, que requiere una política pública orientada a garantizar continuidad del servicio, mantenimiento de la infraestructura, mejora en la calidad del agua y fortalecimiento de la gestión institucional.
“El pueblo dominicano no necesita más anuncios ni más propaganda. Lo que necesita es agua en la llave, agua limpia y agua todos los días”, expresó.