
WASHINGTON. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este domingo que su país no participó en el informe presentado por cinco países europeos —Alemania, Francia, Reino Unido, Suecia y Países Bajos— que responsabiliza al Gobierno ruso de la muerte del opositor Alexei Navalni.
Rubio señaló que Washington “no ha tenido nada que ver” con la investigación, aunque reconoció que los hallazgos son “preocupantes” y deben ser analizados con seriedad. Con esta postura, Estados Unidos marca distancia de las conclusiones europeas, evitando involucrarse directamente en la acusación contra Moscú.
El informe europeo
El documento sostiene que los análisis de muestras de Navalni confirmaron la presencia de epibatidina, una neurotoxina considerada arma química bajo la legislación internacional. Los gobiernos europeos aseguran que solo Rusia tenía los medios y la oportunidad para ejecutar el ataque.
Respuesta rusa
Moscú rechazó las acusaciones, calificándolas de “propaganda” y reiteró que Navalni murió por causas naturales en febrero de 2024, mientras cumplía condena en una colonia penal del Ártico.
Contexto político
La posición estadounidense refleja una estrategia de prudencia: mantener distancia de la investigación europea sin desacreditarla, y conservar margen de maniobra diplomática frente a Rusia. Europa, en cambio, busca sentar un precedente de responsabilidad internacional frente al uso de armas químicas contra opositores políticos.